Las jóvenes surcoreanas que los llevan dicen que no solo son funcionales, sino también un signo de cambio de ideas sobre la belleza y un reflejo de la división generacional del país.

Corea del Sur — Una tarde de otoño reciente, en un vagón de metro, siete jóvenes surcoreanas estaban de pie en silencio entre una multitud de pasajeros. Vestían chaquetas de temporada y rompevientos, al igual que los otros viajeros, pero un accesorio las hacía destacar

Estos cilindros de plástico, que suelen estar cubiertos de velcro, se ven casi en todas partes en Seúl: en cafeterías y restaurantes, en el transporte público, en la calle.

Y aunque parezcan el vestigio de una era pasada, las jóvenes que los usan dicen que no solo son prácticos, sino que también indican un cambio ideológico con respecto al género y la belleza, así como un reflejo de la división generacional del país.

Jung Yoon-won, de 23 años, una estudiante universitaria en Seúl que usa tubos rizadores todos los días, relató que los llevaba fuera de casa para que el rizado de su flequillo se mantenganperfecto antes de ir a un evento o una reunión. Dijo que su madre le había pedido que dejara de hacerlo, por temor a que otras personas lo consideraran inapropiado.

Pero para Jung, es más importante lucir bien en el destino que en el trayecto hacia allá. “Solo debes verte bien frente a las personas que son importantes para ti”, afirmó.

Esa actitud independiente la comparten muchos jóvenes que no se sienten obligados a seguir las convenciones que antes eran de rigor en la sociedad surcoreana. Los jóvenes de la actualidad dicen que les preocupa menos lo que piensan los demás y eligen llevar una vida desenfadada.

Jung no ve los rulos como una reliquia del pasado, sino como una herramienta que le ayuda a ir arreglada mientras recorre la ciudad de un lugar a otro.

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