Más de 2,8 millones de personas en el mundo viven con esclerosis múltiple (EM), una enfermedad crónica inflamatoria, autoinmune y neurodegenerativa del sistema nervioso central que afecta al cerebro y a la médula espinal. Se caracteriza por la aparición de lesiones sobre las fibras nerviosas y su capa protectora, la vaina de mielina, una sustancia compuesta por proteínas y grasas, que facilita la transmisión de los impulsos nerviosos.

El sistema inmune reacciona de forma errónea contra la mielina en múltiples áreas dejando en ocasiones cicatrices (esclerosis). Estas áreas lesionadas se conocen también con el nombre de placas de desmielinización.

Afortunadamente, Ofatumumab y siponimod, dos novedosos tratamientos de Novartis para esta enfermedad, estarán disponibles para los pacientes en República Dominicana tras la reciente aprobación de la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.


Las manifestaciones de cada paciente variarán en función del sitio en el que están las lesiones. Algunos pacientes pueden durar meses o años en obtener el diagnóstico apropiado debido a que sus síntomas son a menudo atribuibles a otras condiciones, por ejemplo, al tener dolor en el ojo o visión borrosa los pacientes acuden al oftalmólogo y no asocian que ese síntoma puede estar relacionado con una condición neurológica.

En el caso de los pacientes que cuentan con un diagnóstico de esclerosis múltiple, es de suma importancia mantenerse atentos a los cambios para poder comunicar al médico cualquier actividad de la enfermedad que pueda indicar avance de la misma”, explica la gerente médica de Novartis para Centroamérica, el Caribe, Ecuador y Perú, Jeanine Obage.

Una luz en el camino

Los síntomas de la EM pueden incluir visión borrosa, debilidad, sensación de hormigueo, inestabilidad para caminar y fatiga. Para algunas personas, la EM se caracteriza por períodos de recaída y remisión, mientras que para otras tiene un patrón progresivo.

El neurólogo podrá diagnosticar la enfermedad con base en varios exámenes que podrían incluir resonancia magnética, punción lumbar, pruebas neurológicas y estímulos sensitivos. 

Aunque aún no se descubre una cura, los pacientes que viven con la enfermedad tendrán dos nuevos tratamientos, que además de contar con la aprobación de las autoridades competentes en República Dominicana, también fueron aprobados por la Food & Drug Administration (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por su siglas en inglés). Ofatumumab es un medicamento utilizado para tratar pacientes adultos que experimentan alta actividad de la esclerosis múltiple, es decir, presentan recaídas o algunos signos de inflamación. Por otra parte, Siponimod servirá para tratar adultos con una forma avanzada de esclerosis múltiple, conocida como esclerosis múltiple secundaria en su fase activa.

“Durante los estudios clínicos, ambos medicamentos mostraron alta eficacia y seguridad, así que estamos convencidos que aportamos a las posibilidades terapéuticas alternativas que pueden impactar positivamente la calidad de vida de los pacientes y sus familias. Sabemos que en este punto ‘el tiempo equivale a proteger el cerebro’, así que la discusión franca con el médico es vital para que juntos tomen las mejores decisiones para el paciente” concluyó Obage.

Principales tipos de esclerosis múltiple (EM)

Las diversas formas de EM se pueden distinguir en función de si un paciente experimenta recaídas (ataques inflamatorios agudos claramente definidos que empeoran la función neurológica) y/o si experimentan una progresión del daño neurológico y la discapacidad desde el inicio de la enfermedad.

Síndrome clínicamente aislado: Es un primer episodio de síntomas neurológicos que dura al menos 24 horas y es causado por inflamación o desmielinización en el sistema nervioso central.

EM remitente recurrente: Es la forma más común de la enfermedad. Se define por ataques claramente identificables que duran días o semanas, con períodos de estabilidad entre las recaídas y sin progresión de la enfermedad. Después de un ataque, muchas personas experimentan una recuperación completa, pero algunas experimentarán una pérdida residual en la función física o mental al recuperarse.

EM secundaria progresiva: Comienza como remitente recurrente, que se vuelve paulatinamente progresiva e incluye recaídas más frecuentes con remisión menor. La pérdida de la función física y mental se acumula, sin recuperación entre ataques.

EM primaria progresiva: La progresión de la disfunción neurológica y/o discapacidad está presente desde el inicio de la EM, sin recaídas ni remisiones distintivas. Se pueden experimentar pequeñas mejoras temporales, pero no son comunes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.