Por primera vez en los 70 años de una reserva natural en Japón, una hembra macaco, Yakei, se convirtió en la alfa del grupo. Pero un triángulo amoroso podría poner en peligro su permanencia en el poder.

Destruir al patriarcado en el mundo de los humanos se dice fácil, pero no es tan sencillo. Pero el año pasado una macaca de nueve años en una reserva del sur de Japón le mostró a los humanos cómo hacerlo al derrocar al macho alfa de su tropa para convertirse en la primera líder femenina en los 70 años de historia de la reserva.

Yakei, la macaca, preside un grupo de 677 monos en el Jardín Zoológico Natural Takasakiyama, que fue establecido como reserva para monos en 1952. En la reserva de la isla hay dos tropas, o manadas, y pasan la mayor parte del tiempo vagando por la montaña boscosa del centro. También visitan diariamente un parque en la base de la montaña donde el personal les da comida. Desde la apertura de la reserva, el personal lleva registro de las luchas románticas y políticas de sus residentes simios.

El ascenso de Yakei al estatus de alfa sorprendió tanto a los científicos como a los trabajadores de la reserva, quienes ahora observan de cerca el reinado de Yakei para ver cuánto tiempo logra mantener su supremacía. Y con la temporada de reproducción, que pone a Yakei en el centro de algo así como un complicado triángulo amoroso, algunos expertos se preguntan si será vulnerable a un usurpador.

El macaco japonés, también conocido como mono de la nieve, es una especie muy inteligente nativa de Japón. Se le conoce por su trasero de un color rojo encendido y por su afición a remojarse en los manantiales termales.

Si bien muchos animales, incluidas las abejas, las hienas y los elefantes, viven en sociedades lideradas por hembras, una toma de control hostil por parte de una hembra “es muy rara en la sociedad macaca japonesa, y solo se han informado unos pocos casos en la historia de la primatología”, dijo en un correo electrónico Yu Kaigaishi, investigador de la Sociedad Japonesa para la Promoción de la Ciencia.

La sociedad de los macacos japoneses descansa en una jerarquía estricta. Entre más alto sea el rango de un mono en particular, más acceso tendrá a alimentos, parejas y lugares para descansar. Las hembras heredan el rango justo debajo del de sus madres y rara vez abandonan la manada en la que nacieron. Los machos abandonan su tropa natal cuando llegan a la pubertad y se unen a un nuevo grupo, donde su rango suele determinarse por la cantidad de tiempo que llevan en la manada. Sin embargo, en algunos casos, se puede avanzar en la jerarquía a través de actos de violencia, por lo general entre machos.

Yakei causó desconcierto al desafiar lo que los primatólogos esperaban de los macacos japoneses. En abril pasado, golpeó a su propia madre para quedarse con el primer puesto entre las hembras de su manada. Y, si bien la mayoría de las hembras se quedarían contentas allí, Yakei siguió luchando.

Según los trabajadores de la reserva, Yakei agredió a tres machos de alto rango y luego fue tras Nanchu, que había liderado la tropa durante cinco años. Con 31 años, Nanchu es un anciano entre los macacos japoneses y al final no pudo derrotar a una Yakei joven y decidida.

“Atacó y venció físicamente a Nanchu, con lo que adquirió el rango más alto de la tropa”, dijo Kaigaishi, que estudia el comportamiento de los macacos.


Luego del altercado de Yakei con Nanchu, los trabajadores de la reserva hicieron lo que se conoce como una “prueba de maní”: repartieron maní a los monos para ver quién comía primero. Tanto hembras como machos se hicieron a un lado para que Yakei comiera primero, algo que confirmó su estatus de alfa.

Desde entonces, “Yakei ha mostrado algunos comportamientos que por lo general solo se observan en machos dominantes, como andar con la cola levantada y sacudir las ramas de los árboles con su cuerpo. Parece que se comporta como un macho adulto al ser más agresiva hacia otros individuos”, dijo Kaigaishi, que no está afiliado con la reserva.

Aunque Yakei parece estar aprovechando su papel, es probable que enfrente desafíos. El reinado de un alfa puede durar desde unos pocos meses hasta más de una década. Pero los observadores de la tropa dicen que la temporada de apareamiento podría cambiar la situación de Yakei.

La época de apareamiento en la reserva, que suele durar de noviembre a marzo, está en su apogeo. Durante la temporada de reproducción, los macacos machos y hembras, que son polígamos, forman parejas. Se aparean, alimentan, descansan y viajan con sus compañeros por un promedio de 16 días. Luego de este tiempo el vínculo se disuelve y las hembras buscan nuevos compañeros. Las hembras suelen aparearse con un promedio de cuatro machos en cada temporada.


“Por lo general la temporada de apareamiento agita las cosas en la sociedad de macacos japoneses”, dijo Katherine Cronin del Zoológico Lincoln Park en Chicago, que estudia el comportamiento social y la cognición de los animales, entre ellos los de los macacos japoneses de su zoológico. “El ambiente se pone más tenso y competitivo”.

Durante temporadas de reproducción previas, Yakei se emparejó con Goro, un macho de 15 años que ocupaba el sexto lugar dentro de la manada. Según la reserva, Goro mordió a Yakei en la cara en 2011, algo que ocasionó que su trasero se pusiera rojo brillante, una señal de que estaba lista y dispuesta a tomarlo como compañero. Sin embargo, dado que Yakei se ha adjudicado el primer puesto de la tropa, Goro parece haber perdido interés en ella.

Desde entonces, un macho de 18 años llamado Luffy, quinto en la manada, ha intentado atraer a Yakei, sin éxito. “A Luffy le gusta Yakei pero parece no correspondido”, dijo por correo electrónico Satoshi Kimoto, guía en Takasakiyama

Yakei podría formar lazos de pareja con Goro y Luffy en el transcurso de esta temporada de reproducción. Sin embargo, su disgusto por Luffy parece haberse convertido recientemente en algo más parecido al miedo.

“La semana pasada fui a Takasakiyama y vi que Yakey mostró a Luffy una expresión facial típica (conocida como ‘mueca de miedo’) para los individuos subordinados, dijo por correo electrónico Kaigaishi. “También observé que Luffy empujó a Yakei para monopolizar el alimento”.

Si bien Kaigaishi dijo que se necesitaba más información para llegar a alguna conclusión, agregó: “Parecía que Luffy dominaba a Yakei”.


No está claro si el comportamiento de Yakei es resultado de una caída de poder o simplemente una señal de que no quiere aparearse con Luffy. Kimoto dijo que creía que Yakei tenía una posición elevada y que “no caerá de lo alto solo por aparearse”.

De proseguir el régimen de Yakei, los científicos como Kaigashi tendrán una oportunidad única para estudiar cómo les va a los macacos japoneses en una sociedad liderada por una hembra.

“La sociedad de los macacos japoneses es tan dramática e impredecible”, dijo, “motivo por el cual a mucha gente, tanto investigadores como otras personas, les encanta observarlos”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.